Por Jennifer Almendras. Virgen de la Merced en Argentina

La Virgen de la Merced, advocación mariana que se celebra el 24 de septiembre, despierta gran devoción en los fieles de Argentina, de modo especial en aquellos que viven en Tucumán, cuyo arzobispado local la tiene como patrona. “La especial creencia que tiene los tucumanos hacia la Virgen de las Mercedes se inicia desde los orígenes de Ibatín, donde fue fundada por Diego de Villa Roel en 1565 –allí se fundó la ciudad-. Durante 120 años los españoles llegados a estas tierras depositaron su fe en la sagrada imagen traída desde Cusco, Perú, por los frailes, lo que marcó el rumbo de la religiosidad”, sostiene el sitio del gobierno de Tucumán.

En cuanto al origen e historia del surgimiento de esta advocación, se remonta al siglo XIII en España, cuando la Virgen se le apareció a san Pedro Nolasco para animarlo a liberar a los cristianos cautivos de los musulmanes. En ese entonces muchos cristianos padecieron la esclavitud y vieron en peligro la fidelidad de su fe. «Un laico llamado Pedro Nolasco (1182- 1256), al ver tantos cristianos reducidos a esclavos por defender a Cristo, trata de conseguirles la libertad, pagando con su propio dinero el rescate de muchos de ellos. Pedro Nolasco se retira a la vida contemplativa, se dedica a orar y ayudar al prójimo. En la noche del 1 al 2 de agosto de 1218, estando en profunda oración y meditación, recibe como una visión en la que se le aparece la Virgen María y le manifiesta que el camino no es retirarse, sino el de fundar una Orden que tomara como carisma especial la tarea de liberar a los presos cristianos. Animado por esta visión Pedro Nolasco convence al Rey de Aragón y Cataluña, Jaime I El Conquistador, y entre ambos el 10 de agosto, con la bendición del obispo de Barcelona, san Raimundo de Peñafort, dan por fundada la Orden de los Mercedarios. La Orden se definía como: «Orden de la Merced para la redención de los cautivos». La palabra ‘Merced’ o ‘Mercedes’ en el castellano del siglo XIII significa misericordia. Con el tiempo este término pasa a ser nombre propio y quedó Nuestra Señora de la Merced o de las Mercedes”, explica ‘AICA’.

Al volver a la importancia de la devoción los argentinos a Nuestra Señora de la Merced, cabe destacar la gran veneración que generó en este pueblo. Tal es el amor que despertó esta advocación a lo largo de la historia de la Patria que el propio general Manuel Belgrano, prócer nacional, creador de la bandera y gran hombre de fe católica, dejó su confianza y la protección de sus tropas en manos de Dios y en las de la Virgen en la Batalla de Tucumán. En esa batalla se forjó el destino de las Provincias Unidas del Río de la Plata. En el día del combate, durante la mañana del 24 de septiembre de 1812, Belgrano rezó durante un tiempo frente al altar de la Virgen. Tras la victoria escribió al gobierno. «La Patria puede gloriarse de la victoria que han obtenido sus armas el día 24 del corriente, día de Nuestra Señora de la Merced, bajo cuya protección nos pusimos», afirmó Belgrano. Es por ello que la designa como Generala del Ejército de la Patria. Luego de este hecho, Belgrano puso su bastón de mando en manos de la imagen de la Virgen de la Merced. Esa entrega se realizó en una solemne procesión con todo el ejército, que terminó en el Campo de las Carreras, donde se efectuó la Batalla de Tucumán.

«Belgrano se dirigió hacia las andas en que era conducida la imagen de Nuestra Señora de las Mercedes, y le entregó el bastón que llevaba, poniéndolo en las manos de la Virgen y proclamándola como Generala del Ejército. Al tener conocimiento de estos actos de devoción las religiosas de Buenos Aires, remitieron a Belgrano 4.000 escapularios de Nuestra Señora de la Merced para que los distribuyera a las tropas. El batallón de Tucumán se congregó antes de partir rumbo a Salta, frente al atrio del templo de Merced, donde se les entregaron los escapularios, tanto los jefes como oficiales y tropas los colocaron sobre sus uniformes», precisa ‘ACI Prensa’.

A partir de 1812, la devoción a Nuestra Señora de la Merced toma gran popularidad y adquiere solemnidad. En este sentido, sin este hecho y sin el propio Belgrano no puede entenderse la gran devoción que luego de suscitó Nuestra Señora en esa región. En 1813, el Cabildo de Tucumán solicitó al gobierno eclesiástico la declaración del vicepatronato de Nuestra Señora «que se venera en la Iglesia de su religión» y ordena de su parte que los poderes públicos celebren anualmente su fiesta el 24 de septiembre. Es por ello que la autoridad eclesiástica, por decreto especial, declaró el 4 de septiembre de 1813 festivo en homenaje a Nuestra Señora de las Mercedes el 24 de septiembre.

En 1912, cuando se cumplió el Centenario de la Batalla de Tucumán, la imagen de Nuestra Señora de las Mercedes que se venera en San Miguel de Tucumán fue coronada solemnemente en nombre del papa San Pío X. Una gran multitud de fieles se congrega en su festividad cada 24 de septiembre para venerarla con una tradicional procesión y un acto central que se repite en Tucumán, como muestra de devoción y amor del pueblo a Nuestra Señora.

Fiesta de la Virgen de la Merced en Tucumán en 2019. En 2020 no hubo celebración multitudinaria por la pandemia de coronavirus. 

Dejar respuesta

Por favor ingrese su comentario
Por favor ingrese su nombre