Sara, hija de Enrique Shaw: «Yo tenía 16 años cuando él murió; tengo muchos recuerdos»

El pasado jueves 29 de abril de 2021 entrevistamos en 'Verdad en Libertad TV' a Sara Shaw, segunda hija del empresario argentino Enrique Shaw, para que nos hable sobre su padre, a quien el Papa Francisco recientemente declaró venerable.

Sara hija de Enrique Shaw
Foto: DEPLAI.

Sara Shaw de Critto, segunda hija de Enrique Shaw, cuenta en una entrevista exclusiva para Verdad en Libertad TV los recuerdos que tiene de su padre, a quien el Papa Francisco declaró venerable el sábado 24 de abril. El Pontífice autorizó la promulgación del decreto de la Congregación para las Causas de los Santos que reconoce las virtudes heroicas de Enrique Shaw, fiel laico y padre de familia. Sara Shaw es autora de los libros ‘Viviendo con alegría. Testimonios y breve biografía de Enrique Shaw’ y ‘María y comunidad de vida. Recopilación de pensamientos de Enrique E. Shaw’.

Alegría tras enterarse que el Papa Francisco declaró venerable a su padre 

«Es una bendición no merecida para toda la familia. La gente cree que uno puede heredar la santidad, pero no es así. Hay que desearla y edificarla cada uno en su propia vida. Ha sido un ambiente con mucha paz y alegría. Hay mucha gente que está muy feliz. He recibido un montón de llamadas de parte de gente que le ha alegrado. En esta circunstancia que estamos viviendo es importante tener ideales y esperanzas de que uno puede ser santo. La santidad está al alcance de todos, en cualquier situación en que uno se encuentre. Este es el mensaje de las causas, animar a la gente a avanzar en este camino… Es una gran bendición, no merecida para nada. Sino me siento que no estoy a la altura. Una se siente también animada a tratar de avanzar».

 Recuerdos de Sara sobre su padre

«Soy la segunda hija. Tenía 16 años cuando él murió, así que tengo muchos recuerdos. La gente me pregunta qué es lo que admiraba más de mi papá. Lo que más admiraba, aunque parece sencillo y es un poco costoso, era el tema de la alegría. Él entraba en casa y era como que entraba la alegría… Los hijos nos acordamos. Había algunos que eran muy chiquitos, pero todos se acuerdan que cuando él entraba era como una fiesta. Todos gritábamos e íbamos corriendo. Alzaba a los más chiquitos. Tenía mucha alegría y mis amigas también recuerdan eso, de su alegría constante. Tendría problemas e inconvenientes como todo el mundo, pero el mal humor no lo traía a casa… Eso no fue fácil, porque en sus escritos pone: ‘Poner cara sonriente, ser amable’. Él lo veía como una parte de la caridad. En la convivencia el buen humor es el primer paso de la caridad… Uno puede ser heroico en la vida cotidiana con estos pequeños sacrificios. Problemas él tuvo un montón, pero siempre era la alegría caminando…».

«LO QUE MÁS ADMIRABA DE MI PAPÁ ERA LA ALEGRÍA… El mal humor no lo traía a casa… Ser amable lo veía como una parte de la caridad».

Los 2 libros de Sara, hija de Enrique Shaw

«Había una biografía escrita por Ambrosio Romero Carranza, pero estaba publicada en el año 82, pero en ese momento no había tanta información. Cuando empezó lo de la causa, en el año 97-98, se empezaron a recoger muchos testimonios de la gente amiga de él y gente que lo conocía. Se juntaron como 400 y se le pedía a los testimoniantes que por favor no digan adjetivos calificativos, como que era bueno o alegre, sino que cuenten episodios concretos de virtudes cristianas. Entonces, es muy rico, porque al contar un testimonio, se cuenta también el contexto, como telón de fondo. Todo eso no estaba en una biografía. Después 5 historiadoras trabajaron mucho, chequeando todo para mandar a Roma. Había muchísima información que en el año 82 no estaba ordenada de un modo metódico… Está ordenada cronológicamente. Hablan los testimoniantes. Es muy atractivo porque cada testimoniante, con sus propias palabras, cuenta un episodio… Al poco tiempo se fueron muriendo todos, porque eran gente mayor. El otro es un libro sobre la Santísima Virgen que mi papá quería publicarlo, pero le agarró esta enfermedad del cáncer —falleció en 1962 cuando tenía 41 años—, entonces no lo pudo terminar. En su mesita de luz tenía muchos libros de la Virgen. Se nota, que como él tenía una librería católica, buscaba siempre comprar todo lo que sea publicado. Él los tenía todos ordenados. Escribió algo, pero no estaba finalizado. Lo hablé con un sacerdote, el padre Dupetit, y él hizo los epígrafes… Es muy lindo porque ya estaba él bastante enfermo. Entonces cuando habla de la cruz es impresionante. Él ya estaba con su cruz de la enfermedad. Y después habla de la Resurrección, todo lo que atravesó la Santísima Virgen pegada a su hijo. Es muy linda la meditación, solamente es lo que escribió san Lucas, pero desplegado y escrito por un padre de familia y empresario. Entonces dice que la Virgen era su socia, y que si uno tiene un socio no se puede cortar solo. Antes de tomar una dedición hay que consultar con el socio, que esté de acuerdo el socio. Él decía que había que consultar siempre con nuestra socia que es la Virgen. Lo que ella va a querer es lo mejor para nosotros. Pensando si va a estar de acuerdo con la decisión, si va a ofender a su hijo… Ese libro, editado por los claretianos, es muy lindo y sirve para meditación».

«ÉL DECÍA QUE HABÍA QUE CONSULTAR SIEMPRE CON NUESTRA SOCIA, LA vIRGEN MARÍA, ELLA VA A QUERER LO MEJOR PARA NOSOTROS».

Documental resumido sobre Enrique Shaw. 

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