‘INFORME DE LIBERTAD RELIGIOSA EN EL MUNDO 2021’: BÉLGICA.

Por Jennifer Almendras.

Marco legal sobre libertad religiosa y su aplicación efectiva

El ‘Informe de Libertad Religiosa en el Mundo 2021’ (ILR) precisó que la Constitución del Reino de Bélgica establece la «obligación clara y positiva de proteger la libertad de religión o creencia». «Todos los belgas son iguales ante la ley —artículo 10— y los derechos y libertades están contemplados sin discriminación, incluyendo a ‘las minorías ideológicas y filosóficas’ —artículo 11—. El artículo 19 establece: ‘La libertad de culto, su práctica en público y la libertad de manifestar la opinión propia sobre cualquier materia están garantizadas sin perjuicio de que puedan ser sancionados los delitos cometidos en el uso de estas libertades’. El Estado reconoce y financia las comunidades religiosas y de naturaleza similar, a saber: católicos, protestantes, anglicanos, judíos, musulmanes, ortodoxos —griegos y rusos— y las organizaciones integradas en el Conseil Central Laïque —Consejo Central Laico—. A finales de 2019 seguían pendientes el reconocimiento del budismo y el hinduismo», indicó.

«En la escuela pública, la formación religiosa o ‘moral’ se imparte atendiendo a la preferencia de los padres. El sistema de educación público exige neutralidad en la presentación de las opiniones religiosas fuera de las clases de religión. Todos los colegios públicos tienen que contar con profesores de cada uno de los grupos religiosos o de creencias reconocidos por el Estado. Los colegios confesionales siguen el mismo programa de estudios que los públicos y reciben subvenciones del Gobierno para atender a los gastos de funcionamiento, entre ellos, el mantenimiento de los edificios y los servicios», afirmó el ILR.

Precisó que «en junio de 2020, el Tribunal Constitucional emitió un dictamen a favor de la Haute école Francisco Ferrer de la Ville de Bruxelles en un juicio sobre la decisión del colegio de prohibir a los alumnos exhibir ningún símbolo religioso o filosófico como medida dirigida a conseguir un entorno escolar ‘completamente neutral’». Reiteró que «en enero de 2021, el distrito educativo de Valonia-Bruselas anunció que a partir de septiembre de 2021 se empezaría a permitir a los estudiantes de educación superior o de adultos, unos 50 000, llevar símbolos filosóficos o religiosos —por ejemplo, cruces, pañuelos de cabeza o kipás—».

«En marzo de 2018, el Gobierno decidió no mantener el arrendamiento de la gran mezquita de Bruselas a Arabia Saudí debido a la preocupación por el radicalismo y la ‘injerencia extranjera en la forma de enseñar el islam en Bélgica’. En diciembre de 2020, siguiendo el consejo de los servicios de seguridad, el Gobierno se negó a reconocer la gran mezquita como ‘comunidad religiosa local’ ante las acusaciones de que se habían infiltrado espías extranjeros», aseguró el informe. «Las denuncias por discriminación, incluidas las de motivación religiosa o filosófica, se presentan en la Unia, el organismo gubernamental para la igualdad de oportunidades. Además, Unia registra los datos y publica informes sobre discriminación. En 2020, el Gobierno emprendió un proyecto dirigido a mejorar la recogida y el proceso de los ‘datos de igualdad’ en Bélgica», enfatizó.

Incidentes y acontecimientos

Explicó que «las cifras oficiales enviadas a la OSCE para su inclusión en el informe anual de delitos de odio de los años 2018 y 2019 no se desglosaron por prejuicios contra los grupos religiosos». «Las estadísticas de Unia no cubren los incidentes que se han producido en el período estudiado en este informe. En 2018, los grupos de la sociedad civil denunciaron cuatro incidentes anticristianos —tres ataques contra propiedades y una agresión física— a la unidad que elabora el informe de delitos de odio de la OSCE. A lo largo de 2019, los grupos de la sociedad civil informaron a la OSCE de tres incidentes de odio anticristiano —dos delitos contra la propiedad y una agresión física—. A un testigo de Jehová le insultaron y le dieron puñetazos y patadas cuando realizaba actividades religiosas en la calle. En septiembre de 2019, el coche de un sacerdote y parte de su casa sufrieron un incendio provocado; y destrozaron algunas tumbas de un cementerio cristiano y echaron abajo las cruces», denunció el ILR.

«En 2020, el Observatorio sobre la Intolerancia y la Discriminación contra los Cristianos denunció nueve incidentes anticristianos, entre ellos actos de vandalismo contra iglesias e imágenes cristianas. En abril de 2020, arrestaron a un inmigrante musulmán procedente de Afganistán por amenazar con ‘cortar gargantas de cristianos’ en un centro de refugiados», aseveró. En cuanto a las restricciones a las reuniones religiosas durante la pandemia de coronavirus en 2020 y 2021, afirmó que «incluyeron la prohibición total del culto público aunque los lugares de culto permanecieron abiertos para la oración personal».

Futuro de la libertad religiosa

Sostuvo que durante el período estudiado en este informe hubo «pocos cambios que manifiesten una posible disminución del derecho a la libertad religiosa». «La vigilancia del Gobierno sobre el extremismo de la gran mezquita y de otras puede ser una medida de seguridad eficaz, pero puede llevar a la división. La reducción de la protección a los objetores de conciencia en el ámbito sanitario también es problemática. La prohibición de los símbolos religiosos y el debate sobre estas cuestiones indica que se está impulsando cada vez más una forma de laicismo que pretende eliminar la religión de la esfera pública del país. De momento, la situación social permanece estable para las distintas comunidades religiosas belgas», aseguró el ILR.

ILR completo sobre Bélgica en PDF.

‘INFORME DE LIBERTAD RELIGIOSA EN EL MUNDO 2021’: BÉLGICA.

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