EUTANASIA EN CANADÁ: ESTADÍSTICAS DEL 2021.

Por Nicolás Lafferriere.

En julio de 2022 se publicó el tercer informe anual sobre la asistencia médica al suicidio en Canadá correspondiente al año 2021. El documento da cuenta del aumento de casos de eutanasia en ese país.

Según el informe, en 2021 hubo 10.064 prácticas de eutanasia o suicidio asistido en Canadá, lo que representa el 3,3% de todas las muertes en Canadá. Esto es un incremento del 32,4% con relación al año 2020. El incremento es notable si consideramos que en 2016 hubo 1.018 pedidos, en 2017 2.838, en 2018 4.480 y en 2019 5.661. Desde 2016 en que se aprobó la ley de eutanasia el total de muertes alcanza a 31.664.

La condición de salud subyacente a la persona que pide la eutanasia es cáncer en el 65,6%, condiciones cardiovasculares —18,7%—, condiciones respiratorias crónicas —12,4%— y condiciones neurológicas —12,4%—.

En 2021, el 2,2% de los casos —219 personas— eran casos no terminales. En este grupo de personas, el 45,7% de la población tenía una condición neurológica. La edad promedio de estos casos es de 70,1 años.

El 80,7% de las personas que fueron muertas por eutanasia recibió cuidados paliativos, con una pequeña baja con relación a 2019 —82,1%— y 2020 —82,8%—. De los que no recibieron cuidados paliativos, se afirma que el 88% tenían acceso a esos cuidados. El 43% requirió servicios de apoyo a la discapacidad y un 87,4% los recibió.

En cuanto a los motivos de sufrimiento, el 86,3% de los casos alega que su petición de muerte obedecía a la pérdida de la habilidad de realizar actividades significativas, y el 83,4% la pérdida de la habilidad de realizar actividades de la vida diaria.

El número de profesionales que realizaron eutanasia se incrementó a 1.577 en 2021 un 17,2% más que los 1.345 en 2020. El 94,4% son médicos, mientras que el 5,6% eran profesionales de enfermería. Los médicos realizaron el 91.6% de las eutanasias, mientras que los profesionales de enfermería el 8,4%. En cuanto a la especialidad, en su mayoría intervienen médicos de familia —68,2%—.

El 44,2% de las muertes se produjo en residencias privadas y el resto en hospitales —28,6%—, centros de cuidados paliativos —19,6%—, residencias de cuidado —6,1%—, y en otros lugares —1,5%—.

Hubo 231 personas que inicialmente pidieron la eutanasia pero luego revocaron ese pedido. En el 62,3% de los casos porque cambiaron de parecer y en el 38,5% de los casos por considerar que los cuidados paliativos eran suficientes. Hubo 1.618 personas que fallecieron antes de que se pudiera concretar el pedido de eutanasia. Además, hubo 487 casos en que se consideró que las personas no eran elegibles para eutanasia. El motivo más usual para rechazar el pedido es que la persona no era capaz de tomar sus propias decisiones en materia de salud —33,1%—.

El informe permite contar con un panorama de las formas en que se aplican estos procedimientos orientados a poner fin a la vida de una persona. Se advierte un aumento del número de casos y la transformación de la eutanasia en una práctica rutinaria. Lamentablemente, se trata de una verdadera cultura del descarte, que violenta la dignidad de la persona en situación de vulnerabilidad y su derecho a la vida.

EUTANASIA EN CANADÁ: ESTADÍSTICAS DEL 2021.

@nlafferriere

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