Reconstruyen la catedral maronita de San Elías en Alepo

La catedral maronita de San Elías en Alepo, Siria, fue reconstruida, tras ser destruida durante la guerra en Siria y luego de los graves ataques en 2013, cuando los yihadistas irrumpieron para tratar de destruir toda señal cristiana en la región. "La restauración de la catedral es prueba de que todavía estamos en este país, a pesar de nuestros números menguantes", afirmó el arzobispo maronita de Alepo, Joseph Tobij.

La catedral maronita de San Elías en Alepo, Siria, fue reconstruida y reabierta el 20 de julio pasado. El templo fue destruido durante la guerra en Siria y luego tuvo graves ataques en 2013, cuando los yihadistas irrumpieron en esa parte de la ciudad, al tratar de destruir toda señal cristiana en la región. La reconstrucción fue financiada por la solidaridad de los fieles, de modo especial de la fundación pontificia ‘Ayuda a la Iglesia Necesitada’ (ACN). Actualmente, los cristianos de la capital de Siria son 30.000, en comparación con los 180.000 que había antes de que estallara la guerra en 2011.

«La principal dificultad de la reconstrucción fue la recaudación de fondos, que fue facilitada y apoyada por ACN. La reconstrucción del techo de madera, exactamente como el original, fue otro desafío. Sin la ayuda de ACN y la generosidad de los benefactores no hubiéramos podido rezar de nuevo y esparcir la esperanza en los corazones de los fieles a través de la reconstrucción de la catedral», explicó el arzobispo maronita de Alepo, Joseph Tobij. «La restauración y reapertura de la catedral es un mensaje para los cristianos de Alepo y del mundo entero. La restauración de la catedral es prueba de que todavía estamos en este país, a pesar de nuestros números menguantes. Nuestras voces continuarán alabando a Dios en este lugar, a pesar de todas las dificultades», ratificó.

La iglesia, construida en 1873 y renovada en 1914, reemplazó una pequeña iglesia del siglo XV que ocupaba el mismo sitio. Entre 2012 y 2016, la catedral registró 3 fuertes ataques con misiles y numerosos incidentes, pero los daños más graves se registraron en 2013 cuando los islamistas irrumpieron. «Nuestro deseo es quedarnos, no solo porque nacimos aquí o porque estuviéramos aquí porque no nos queda otra solución sino porque es nuestra ‘misión'», ratificó el prelado maronita. «Vemos la catedral de San Elías y es un milagro. Es fantástico que brille con su antiguo esplendor. Ojalá vuelva a ser el centro de toda la comunidad cristiana, como lo fue hasta la angustiosa guerra», indicó Thomas Heine-Geldern, presidente ejecutivo de ACN.

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