LA FRATERNIDAD EN LA IGLESIA: EXPRESIÓN DE PREOCUPACIÓN DE UN OBISPO HACIA OTRO HERMANO OBISPO EN RELACION CON EL CAMINO SINODAL EN ALEMANIA.

Por Alejandro Antonio Zelaya.

El pasado 22 de febrero de 2022, Fiesta de la Cátedra de San Pedro, el presidente de la Conferencia Episcopal de Polonia, Mons. Stanislaw Gadecki, dirigió una carta a Mons. Georg Bätzing, presidente de la Conferencia Episcopal alemana. La misma trata sobre algunos temas del Camino Sinodal organizado por la Iglesia alemana.

Comenzando la Carta, Mons. Gadecki habla sobre el gran vinculo que existe en la historia compartida por ambas Iglesias: la alemana y la polaca: «Esta comunidad de fe —de ambas Iglesias— se expresa en las figuras de los santos que son venerados tanto por los católicos polacos como por los católicos alemanes: san Bruno de Querfurt, santa Eduvigis de Silesia, santa Teresa Benedicta de la Cruz —Edith Stein— o san Maximiliano Kolbe». También el obispo Gadecki hace alusión al proceso de reconciliación entre las dos naciones marcada por una serie de cartas sobre el perdón, el cual fue alentado por san Juan Pablo II y el beato cardenal Stefan Wyszyński, tras las terribles experiencias de la Segunda Guerra Mundial. Asimismo el obispo polaco recuerda la ayuda material y espiritual de los católicos alemanes a los polacos durante el horrible período comunista en Polonia.

«Por todas estas razones, la Iglesia católica en Alemania me resulta muy cercana y muy importante. En vista de esta comunión de fe e historia entre Polonia y y Alemania, me gustaría expresar mi profunda preocupación […]

Permítanme, por tanto, en el espíritu de la caridad cristiana, enviar este carta a usted —como presidente de la Conferencia Episcopal Alemana— llena de preocupación fraternal, en el espíritu de responsabilidad común por lo que nos ha confiado Cristo por el bien de la Santa Fe Apostólica. Como pastores de la Iglesia, somos conscientes de que en el mundo se libra una batalla espiritual […]

Permítame, querido hermano en el episcopado, expresar mi preocupación por la validez de las tesis expuestas por ciertos círculos de la Iglesia católica en Alemania especialmente en relación con el llamado ‘camino sinodal’».

Más adelante en la carta el obispo polaco continúa con el desarrollo de temas muy importantes que se relacionan con el camino sinodal en Alemania bajo los siguientes subtítulos:

  1. La tentación de buscar la plenitud de la verdad fuera del Evangelio
  2. La tentación de creer en la infalibilidad de las ciencias sociales
  3. La tentación de vivir con un complejo de inferioridad en la Iglesia
  4. La tentación del pensamiento corporativo: «Hay hay escasez de personal, deberíamos rebajar los criterios de contratación»
  5. La tentación de ceder a la presión

«Querido hermano en el episcopado»

«Nuestra actitud hacia el mundo no puede ser fundamentalmente negativa, porque Cristo no vino al mundo para juzgarlo, sino para salvarlo (cf. Jn 12,47). Dios no quiere que el pecador muera, sino que se arrepienta y viva (cf. Ez. 33,11). Nuestra tarea es encontrar formas eficaces de llevar a la gente al arrepentimiento. Ahí está también la misericordia de Dios. Cuando Jesús vio las multitudes, tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin pastor. Y él les enseñó durante mucho tiempo (Mc 6,34). Esta frase no significa que no hubiera pastores en Israel en ese momento para cuidarlos.

Israel en ese momento, a quien se le confió el cuidado del rebaño de Dios. Sin embargo, hubo un serio peligro de que si los pastores fallaban, el pueblo de Dios, es decir, los que pertenecían a Dios, se dispersaría y muchas ovejas se perderían o serían presa de los depredadores y de las bestias de rapiña.

Lo sé, hemos hablado de ello en nuestras reuniones, también recientemente en Poznan que te preocupas por el destino del corral de ovejas que se te ha confiado y que deseas que ninguna de las ovejas se extravíe, para que cada uno de los fieles confiados a tu cuidado pueda alcanzar la vida eterna con Cristo. Así que permíteme terminar con las palabras al principio de la Carta de Pablo a los Efesios:

Por lo demás, fortalézcanse en el Señor con la fuerza de su poder. Revístanse con la armadura de Dios, para que puedan resistir las insidias del demonio. Porque nuestra lucha no es contra enemigos de carne y sangre, sino contra los principados y potestades, contra los soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal que habitan en el espacio. Por lo tanto, tomen la armadura de Dios, para que puedan resistir en el día malo y mantenerse firmes después de haber superado todos los obstáculos. Permanezcan de pie, ceñidos con el cinturón de la verdad y vistiendo la justicia como coraza. Calcen sus pies con el celo para propagar la Buena Noticia de la paz. Tengan siempre en la mano el escudo de la fe, con el que podrán apagar todas las flechas encendidas del maligno. Tomen el casco de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios. Eleven constantemente toda clase de oraciones y súplicas, animadas por el Espíritu. Dedíquense con perseverancia incansable a interceder por todos los hermanos, y también por mí, a fin de que encuentre palabras adecuadas para anunciar resueltamente el misterio del Evangelio, del cual yo soy embajador en medio de mis cadenas. ¡Así podré hablar libremente de él, como debo hacerlo! (Ef 6,10-20).

Con distinguida estima y fraternal saludo en Cristo,

+ Stanisław Gądecki

Arzobispo metropolitano de Poznan

Presidente de la Conferencia Episcopal de Polonia

Varsovia, 22 de febrero de 2022

Fiesta de la Cátedra de San Pedro».

El padre Alejandro Antonio Zelaya es licenciado en Psicología y miembro del Equipo de Formación Permanente del Clero de la diócesis de Avellaneda-Lanús.

LA FRATERNIDAD EN LA IGLESIA: EXPRESIÓN DE PREOCUPACIÓN DE UN OBISPO HACIA OTRO HERMANO OBISPO EN RELACION CON EL CAMINO SINODAL EN ALEMANIA.

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