TRAS EL TERREMOTO QUE SACUDIÓ LA CAPITAL DEL PAÍS.

Cardenal de Croacia: "Hay mucho en qué pensar: el coronavirus, ahora el terremoto; no sabemos cuál es el plan de Dios"

El arzobispo de Zagreb, Josip Bozanic, sostuvo que "este terremoto es un desafío y una señal para todos nosotros, pero también un pedido de solidaridad y cercanía". El terremoto en la capital de Croacia dejó decenas de heridos y además provocó el colapso de la parte superior de la torre norte de la catedral de la Asunción en Zagreb. Afirmó que la prioridad ahora es "pensar en las familias que permanecen sin un apartamento o una casa" y en las "iglesias y parroquias dañadas en Zagreb y fuera de Zagreb". "Todos debemos mostrar solidaridad", imploró, al reiterar que "Dios nos ama mucho, y por esta razón estamos llamados a ver la cercanía de Dios incluso en esta difícil situación". 

Jurica Galoic/PIXSELL.

El cardenal y arzobispo de Zagreb, Josip Bozanic, consideró que "hay mucho en qué pensar: el coronavirus, ahora el terremoto, no sabemos cuál es el plan de Dios", tras el terromoto de 5,2 grados en la capital de Croacia, en plena emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus, el domingo 22 de marzo. Por la catástrofe, hubo decenas de heridos. Hubo un colapso de la parte superior de la torre norte de la catedral de la Asunción en Zagreb. Al caer, la torre impactó sobre la Curia Episcopal, que se encuentra justo al lado de la catedral, y provocó un enorme agujero por el que cayeron los escombros.

"Este terremoto es un desafío y una señal para todos nosotros, pero también un pedido de solidaridad y cercanía. Y estoy entre los que no tienen hogar en estos días. No podía quedarme en el Palacio Arzobispal porque estaba dañado. Pero vivimos en comunidad", indicó. El prelado aseguró la "cercanía humana, de los obispos, a todos aquellos que sufren", a la Radio Católica Croata y la radio televisión croata. Bozanic, junto con los residentes de la curia arzobispal, están alojados en el seminario que quedó vacío por la pandemia. Precisó que fue una coincidencia afortunada que las Misas públicas fueran suspendidas por el coronavirus, a 'ACI Stampa'. 

Explicó que "el terremoto ocurrió a las 6:25 de la mañana, y las iglesias se abren a las 6:00, entre ellas nuestra catedral, la iglesia franciscana y la iglesia jesuita donde todo el piso se derrumbó" y que "si hubiera sucedido con las iglesias llenas, ciertamente habría habido víctimas". Afirmó que la prioridad ahora es "pensar en las familias que permanecen sin un apartamento o una casa" y en las "iglesias y parroquias dañadas en Zagreb y fuera de Zagreb". "Todos debemos mostrar solidaridad", imploró, al reiterar que "Dios nos ama mucho, y por esta razón estamos llamados a ver la cercanía de Dios incluso en esta difícil situación". 

Fuente: ACI Prensa.

facebook
twitter

SUSCRIPCIÓN

Suscríbase y reciba gratis nuestras novedades.