ANTES LE APLASTARON EL CRÁNEO CON UNA ROCA.

Extremistas hindúes decapitan a un padre de 5 hijos por convertirse al cristianismo en India

El cristiano Anant Ram Gand, de 40 años y padre de 5 hijos, fue asesinado por su fe en Orissa. Los homicidas lo arrastraron de su casa, donde se encontraba con su hijo Purno de 6 años y no se detuvieron frente al llanto desconsolado del menor. "Hoy ser cristiano viviendo en India significa ser acosado todos los días: si rezas en familia, te dan una paliza, si rezas en una iglesia doméstica, te apalean, incluso te golpean en plena calle. Los cristianos de las aldeas viven con miedo", aseveró el fundador de la red Persecution Relief, Shibu Thomas. 

La viuda de Gand y sus niños que quedaron huérfanos. Persecution Relief.

Extremistas hindúes decapitaron a Anant Ram Gand, de 40 años y padre de 5 hijos, por convertirse al cristianismo en Orissa, el lunes 11 de febrero. Los asesinos arrastraron previamente a la víctima de su casa, donde se encontraba con su hijo Purno de 6 años y no se detuvieron frente al llanto desconsolado del menor que presenció como raptaban a su papá, tras atarle violentamente las manos por la espalda. El cadáver de Anant fue hallado en plena calle, a la luz del día, con la cabeza cortada. Antes de decapitarlo, le aplastaron el cráneo con una roca. 

El fundador de la red Persecution Relief (PR), Shibu Thomas, indicó que Gand "se había convertido al cristianismo hace 9 meses, y apenas 2 meses atrás había recibido el Bautismo". "Su conversión suscitó la ira de los habitantes de la localidad, en su mayoría, hindúes fanáticos. Fueron estos los que armaron a los Naxal -guerrilla maoísta india- que perpetraron materialmente el homicidio", aseveró, al pedir a las autoridades que realicen "una investigación". "El Gobierno debe otorgar un resarcimiento a la familia. Debe pronunciarse claramente sobre las persecuciones que se llevan adelante contra los cristianos, y proteger la libertad de culto. ¡Detengan esto ya mismo!", imploró Thomas.

PR, que se reunió con la familia de la víctima, precisó que el día del asesinato, la esposa de Gand, Sukbati, de 38 años, estaba en una aldea vecina junto a sus hijas de 13, 11, 3 y 2 años, y que su marido se quedó en casa con su pequeño hijo. El menor afirmó que 3 hombres tocaron la puerta y llamaban a su papá a los gritos. Los homicidas se llevaron a Gand y él intentó perseguirlos, pero lo apartaron brutalmente y lo amenazaron. "Hoy ser cristiano viviendo en India significa ser acosado todos los días: si rezas en familia, te dan una paliza, si rezas en una iglesia doméstica, te apalean, incluso te golpean en plena calle. Los cristianos de las aldeas viven con miedo", aseveró el líder cristiano. 

Fuente: Asia News.

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