DE 1.501 EN 1999 A 827 EN 2014.

Se reduce casi a la mitad el número de seminaristas en Argentina en los últimos 15 años

"Por ahora Francisco no tuvo repercusión en los ingresos". En 2016 sólo habrá 3 ordenaciones sacerdotales en la Arquidiócesis de Buenos Aires. La cifra, en una jurisdicción eclesiástica que contiene más de 3.000.000 de habitantes, marca un declive sin precedentes.

08.03.2016  |  Sacerdotes  |  VenL.

Este diagnóstico sombrío que atraviesa la iglesia diocesana también se traslada en la mayoría de las órdenes religiosas, que padecen la crisis de vocaciones sacerdotales. La consecuencia del fenómeno es que varias parroquias del Gran Buenos Aires y del interior del país no tienen la atención permanente de un sacerdote, y algunas diócesis convocan a sacerdotes extranjeros, de Polonia, de la India, de Corea del Sur, donde existe un crecimiento de vocaciones sacerdotales. Algunas congregaciones religiosas en crisis, por su parte, entregan las parroquias a las diócesis de su jurisdicción, porque el sacerdote que las atendía falleció o fue trasladado, y ya no pueden reemplazarlo.

Si se observan las estadísticas de la Organización de seminarios de la Argentina el declive el constante. De los 1.501 seminaristas que estudiaban para ordenarse sacerdotes en 1999 en el país la cifra se fue reduciendo hasta llegar a 827 en el año 2014. En el caso del Seminario Metropolitano de la Arquidiócesis de Buenos Aires, con sede en Villa Devoto, este año la nómina será de 80, con sólo 15 nuevos ingresos, tres de ellos proveniente de las villas de la ciudad y el Gran Buenos Aires.

La designación de un Papa argentino, justamente de la Arquidiócesis de Buenos Aires, con la idea de la “Iglesia en salida”, “misionera” para transmitir “la alegría del Evangelio”, no pudo, todavía, atenuar la caída en las vocaciones consagradas.  El fenómeno que se advierte en la Argentina es común en la Europa secularizada, pero no en Hispanoamérica, y mucho menos en Asia y África, donde la tasa de asistencia a la misa semanal es alrededor del 70% en la población católica frente al 20% del viejo continente, según un informe de 2015 del Centro de Investigación Aplicada en el Apostolado.

El padre Julio Miranda, rector del seminario metropolitano, admite las dificultades. "Por ahora Francisco no tuvo repercusión en los ingresos. En los años ‘80, que era un boom de vocaciones, había 200 seminaristas y luego fue decreciendo". El padre Julián Antón, director del Instituto Vocacional San José, introductorio al seminario de Buenos Aires, reconoció que "cambió el perfil de las vocaciones. Hoy los jóvenes llegan al seminario prácticamente solos, sin una familia detrás o con padres ausentes. El clima de fe en los hogares ya no está".

Fuente: Clarín.

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