"UNA SOMBRA OSCURA EN NUESTRO MUNDO DE HOY".

Obispos de Estados Unidos difunden documento sobre las graves consecuencias del uso de pornografía

La Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos difundió un documento en el que denunció las graves consecuencias del consumo de contenidos inmorales. "Producir o usar pornografía es un pecado mortal. La pornografía no sólo deja a un hombre en peligro de infierno, sino que también destruye los vínculos con su esposa, una destrucción provocada como la del adulterio", aseveraron.

El presidente del Comité sobre Laicado, Matrimonio, Vida Familiar y Juventud de la USCCB, Richard Malone.

20.11.2015  |  Hedonismo  |  Jennifer Almendras.

La Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) difundió por primera vez un documento en el que denuncian las graves consecuencias del consumo de contenidos inmorales, dado que "hieren el bien común al motivar e incluso causar que otros pequen", con el título 'Crea en Mí un Corazón Puro: Una respuesta Pastoral a la pornografía', el 17 de noviembre pasado, durante la Asamblea Plenaria de Otoño.

El obispo de Búfalo y presidente del Comité sobre Laicado, Matrimonio, Vida Familiar y Juventud de la USCCB, Richard Malone, calificó la pornografía de "una sombra oscura en nuestro mundo de hoy". "La declaración formal ofrece una catequesis básica sobre la sexualidad y de la castidad humana, una explicación de por qué la producción y el uso de la pornografía es un pecado, una visión general de sus efectos en nuestra sociedad, una mirada más cercana a sus efectos sobre los hombres, mujeres, niños, jóvenes, matrimonios y familias, y una palabra de esperanza y aliento a aquellos que han sido perjudicados por el uso de pornografía o en su producción", sostuvo Malone.

"Hay muchas víctimas de la pornografía. La pornografía infantil es automáticamente tráfico y crimen porque involucra la explotación sexual de un menor con fines comerciales y está en contra de la voluntad del niño debido a su inhabilidad para dar consentimiento. Producir o usar pornografía es un pecado mortal que necesita ser confesado para que la persona reciba el perdón de Dios. La pornografía no sólo deja a un hombre en peligro de infierno, sino que también destruye los vínculos con su esposa, una destrucción provocada como la del adulterio. En otras palabras, piense sobre ella como algo tan serio y no menos grave que el adulterio. Intentar amar a otra persona mientras se está inmerso en este narcisismo práctico, sin estar siendo transformado por la misericordia, traerá un grave daño. La pornografía está rompiendo matrimonios", aseveraron los prelados. El documento está disponible en internet, en inglés y español, y aborda los retos que presenta la pornografía, como a los recursos y prácticas para ayudar a las personas y familias que se ven afectadas por su uso. 

Fuente: Ecclesia Digital.

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